miércoles, 30 de septiembre de 2015

Infoxicación

INFOXICACIÓN



El ser humano ha tenido y tiene un increíble afán por acaparar todo tipo de información desde el principio de los tiempos, así que parece lógico en el momento actual en que nos encontramos que todo ello haya sobrepasado nuestro consumo.

Y eso es INFOXICACIÓN, el resultado de la suma de “información" e "intoxicación". Este término acuñado por Alfons Cornella en 1996, hace referencia al exceso o sobrecarga de información (information overload en inglés) a que nos vemos sometidos cuando buscamos información sobre un tema cualquiera. Hoy en día nos encontramos con una red más que saturada, llena de datos  muchas veces inútiles, erróneos o incompletos junto con molesta publicidad en forma de banners, spam y pop-ups. Millones de usuarios utilizan internet cada segundo y acceden, incorporan y añaden materiales sin un método para comparar y procesar.  Alvin Toffler la considera como la enfermedad de la sociedad digital de principios del siglo XXI dada la incapacidad para procesar y analizar tal magnitud informativa.

Todo este volumen de información y datos en internet que no paran de crecer han creado la sociedad de la información, un mundo virtual en el que cada vez que haces click aparece algo nuevo que descubrir, pero en el que cada vez es más difícil abarcarlo todo.

Nuestro rendimiento tanto personal como profesional se ve afectado significativamente por el ingente volumen de información al que podemos acceder. Parece que nuestra búsqueda de información no acaba nunca porque, generalmente, no somos capaces de procesarla o discriminarla. Dedicamos tiempo  y esfuerzo, pero no estamos contentos con el resultado: nos parece que siempre podrían mejorarse los resultados obtenidos,  lo que nos causa confusión y cierta angustia.

En Estados Unidos se ha señalado esta situación como un trastorno denominado Information Fatigue Syndrome (IFS) que provoca una sensación de malestar incongruente: hiperconectados al máximo, pero incapaces de estar al día; ansiosos por saberlo todo, pero incapaces de procesarlo.


El acceso a tanta información limita nuestra capacidad para comprenderla. ¿Cómo discriminarla? Pues después de “infoxicarme” tratando de buscar la solución al problema, únicamente puedo decir que varias son las propuestas que he encontrado, complejas, eso sí, todas ellas: utilizar filtros, acotar las búsquedas, una correcta gestión del tiempo así como emplear y utilizar distintos canales y formatos parecen ser las posibles respuestas. Ahora el reto es nuestro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario